Imma Pérez

Me encantan las personas, los retos, la corresponsabilidad. Cambiar las cosas en la medida de lo posible ya que creo firmemente en la responsabilidad social como estrategia empresarial y como elemento de competitividad.

  • Inicio
    Inicio Aquí es donde puedes encontrar todas las publicaciones del blog.
  • Categorías
    Categorías Muestra una lista de categorías de este blog.
  • Etiquetas
    Etiquetas Muestra una lista de etiquetas que se han utilizado en el blog.
  • Bloggers
    Bloggers Busca a tu blogger preferido.
  • Blogs de Equipo
    Blogs de Equipo Busca tu equipo de blog preferido aquí.
  • Acceder
    Login Tu cuenta

Talento consciente, clave para el Desarrollo Sostenible

Publicado por en
  • Tamaño de fuente: Mayor Menor
  • Visitas: 1131
  • 0 Comentarios
  • Suscribirse a las actualizaciones
  • Imprimir

Desde  hace años en este blog venimos hablando de Desarrollo Sostenible (es un concepto que no es nuevo ni nuestro), de la importancia  de la colaboración para impulsar espacios de consenso y respetuosos con el entorno enfocados a generar valor (sean empresas o territorios) donde cualquier persona se sienta orgullosa de formar parte. Conectar la sostenibilidad con la innovación y la comunicación es clave ya que este enfoque genera organizaciones más auténticas, empoderadas y talentosas.

En definitiva, hablamos de que las organizaciones las hacen las personas (alejándonos del temible postureo corporativo).

Tenemos el privilegio de trabajar con empresas referentes, territorios innovadores, PYMES prometedoras en procesos largos e intensos donde se re-enfoca la estrategia, se generan planes, actuaciones y se miden resultados. Es apasionante pero complejo.  Y hay un aspecto clave en este proceso: sólo con el compromiso real entre las partes se lleva a cabo el cambio hacia organizaciones brillantes, donde el talento está conectado y es valorado conscientemente.

Es en estos espacios se impulsan actuaciones concretas y medibles que son interpretadas como desafíos de aprendizaje a la vez que oportunidades de mejora (y de negocio). En definitiva, el optimismo "realista" se respira en el ambiente.  

Las personas somos seres relacionales por naturaleza y tenemos prioridades (generalmente de carácter individual)l y a menudo  la sostenibilidad resulta algo lejano para las organizaciones que no la conocen. Muchas empresas consideran aún que la sostenibilidad no es una prioridad, pero en la mayoría de casos sigue habiendo un gran desconocimiento. 

Y es que todavía no sabemos llegar bien al interlocutor en materia de sostenibilidad ni hemos sabido explicar bien los beneficios del Desarrollo Sostenible (y los riesgos de no incorporar este enfoque), tal como comentamos hace algún tiempo en el post "7 Ideas para democratizar la RSE"

Gracias a los ODS se está avanzando significativamente en la concienciación: por fin va calando la idea de que el desarrollo sostenible genera valor compartido donde todos los agentes ganan, donde los recursos de cuidan y se trabaja en red.

Sin embargo se necesita una actitud determinada: para trabajar en red y generar valor compartido hay que dejar el yo de lado y pensar en nosotros (controlando especialmente los egos dentro y fuera de la organización). Hay que saber escuchar y saber ceder en algunos aspectos buscando el máximo impacto común, tener claro el potencial de cada integrante en este ecosistema buscando un sentido y beneficios para cada una de las partes sin perjudicar a las demás.

Pero también es necesario establecer responsabilidades entre las partes, roles y tiempos. De lo contrario llega la parálisis combinada con el 'buenismo': las alianzas se reducen a buenas intenciones y fotos de grupo.  

Está claro que el Desarrollo Sostenible es el camino que debemos seguir (sea en empresas, organizaciones del tercer sector, administraciones públicas) pero en mi opinión creo que falta bastante trabajo interno, si queremos potenciar realmente la colaboración y las alianzas con el exterior. Es un aspecto clave ya que la sostenibilidad bien entendida debe interpretarse como un proceso de dentro hacia fuera y si no escuchamos, empoderamos e implicamos a la gente ¿cómo vamos a desarrollar relaciones de impacto con nuestros grupos de interés? Es realmente difícil.

Y es que decimos una cosa pero hacemos otra: 

¿Se fomenta realmente la comunicación interna en la empresa?

Pregúntate ¿Para qué sirve la comunicación interna en tu organización? ¿Se hace para informar o para escuchar activamente?

 

En los proyectos que llevamos a cabo hemos visto más organizaciones de las previstas  que dicen que potencian la comunicación interna pero con carencias importantes: no hay relación con las otras áreas, ni se consensúan los objetivos para buscar la interacción entre departamentos , no se fomenta la transparencia,  no se tienen en cuenta las ideas de mejora (o no hay respuesta),  se utilizan canales desfasados que muy pocos utilizan (por falta de interés y/o por falta de acceso).  La empresa sigue trabajando como hace años, adoptando nuevas herramientas pero sin cambiar el enfoque orientado a fomentar el talento consciente, donde las personas se sienten que forman parte de algo grande (aunque sea una PYME) alineando el propósito de la organización y sus valores personales.

¿Qué se suele hacer en muchos casos? Se incorporan algunos cambios para potenciar la comunicación interna pero no se permite ni se fomenta el acceso a canales externos y redes sociales.

En definitiva: se quiere apostar por la modernidad sin actualizar realmente el modelo organizativo. ¿Resultado? Desafección. 

Porque no se cuida el talento (retener es una palabra poco acertada).. Y como no hacemos nada al respecto dentro de nuestra empresa pero tenemos claro que queremos contar con l@s mejores ,impulsamos acciones externas de atracción del talento sin tener en cuenta que no hay coherencia entre lo que pasa dentro y lo que se dice (y se ofrece) de cara al exterior.

Gran error! El talento conectado hace a la empresa única e inimitable generando valor dentro y fuera. Es la mejor manera de promover alianzas valiosas y proyectos de innovación colaborativa ilusionantes. En una empresa con talento conectado se permite experimentar y equivocarse, se trabaja fomentando la redarquía a la vez que coexiste con una estructura más formal. Las decisiones se agilizan y se delegan (pero se toman). Todo es más rápido, más sencillo y con más sentido común.

¿Y qué  pasa  con aquellas organizaciones que no apuestan por la sostenibilidad como estrategia   y por tanto no tienen  en cuenta a las personas de la organización, entre otros stakeholders? Sucede que esta gente talentosa en la empresa, que seguramente tiene mucho más trabajo que otras personas por su alto compromiso (con fecha de caducidad por falta de saber cuidar el talento),  se cansa, se aísla y se guarda el talento. El resultado es que se  acaba marchando a otra organización donde se sienta más valorada (no es sólo por dinero).

Y en esta situación anquilosada en el siglo XX (o mejor del XIX) no sirven de mucho los talleres formativos una vez al año, ni la red social corporativa. Las acciones de voluntariado corporativo con gran potencial para generar impacto y cohesión de equipos se quedan en una o dos actuaciones hasta que frecuentemente acaban desapareciendo por falta de participación o presupuesto.

En lugar de la conexión del conocimiento se produce un aislamiento entre las áreas y las personas, no se abordan los problemas con un enfoque transversal (por tanto van de un lado a otro), no hay compromiso. Resultado: organizaciones poco ágiles y que no pueden (ni saben) aprovechar las oportunidades que les ofrece esta nueva realidad económica y social. El desarrollo sostenible en una organización así no encaja.  Todo son problemas, no son retos. Y eso no es muy gratificante para las personas con talento que poco a poco, (especialmente después de la crisis)  pueden permitirse escoger.

¿Por dónde comenzar para hacer para generar organizaciones brillantes y sostenibles?

1. Comprometerse y generar coherencia (tener el talante adecuado)

 Y para eso hay que hacer más que decir. Es cuestión de voluntad y de la actitud adecuada. Podemos empezar por focalizarnos  con pequeñas acciones demostrables, cercanas, inequívocas que dejen claro que las cosas están cambiado de verdad para fomentar la comunicación en todas las direcciones, la transparencia, el talento, la experimentación, la delegación. Y observar la reacción de la gente. Será sorprendente e inspiradora.

2. Fomentar la meritocracia.  

Dejemos a un lado los cargos, las tarjetas y centrémonos en los roles y la posición. Es necesaria una estructura tan jerarquizada? Tenemos personas previamente evaluadas con las capacidades necesarias y actitud? ¿Podemos formarlas con rapidez? Seguro que sí.

Una muestra puede ser una promoción interna por méritos propios. Las buenas ideas deben contar para un plan de desarrollo. Y para eso hay que promover además de los objetivos económicos otro tipo de objetivos más intangibles vinculados a los valores, al propósito, y es conveniente que te evalúen por ello (mediante un sistema de evaluación 360). La Dirección de Personas (o de "Recursos" Humanos) debe ser parte activa del proceso de integración de la sostenibilidad en el modelo de negocio. Es clave!

Se trata de empoderar a las personas de la organización: no hablamos de perder poder hablamos de distribuirlo mejor y saber gestionar esta nueva realidad en la organización.

Una persona que se siente valorada y que sabe que cuenta su talento y su opinión, es una persona conectada, que comparte, que hace suyas las responsabilidades. Que explora mejoras en función de su conocimiento y busca conexiones con otras personas que mejoren ese enfoque.

Ahora sí que tienen sentido las acciones de team building, las herramientas para potenciar la transformación digital en la organización, el voluntariado cobra todo el sentido (para la persona, para los compañeros, para la comunidad) y  las ideas, proyectos y planes de ejecución fluyen sin miedo al fracaso porque son aprendizajes.

3. Promover la comunicación interna y externa para generar transparencia, y normalizar el concepto de  valor compartido en todos los ámbitos de la organización.

Se trata de confiar en las personas de la empresa, en las personas que forman parte de nuestras empresas proveedoras, en las personas que forman parte de nuestro nicho de mercado. ¿Sabemos hacerlo? ¿Queremos hacerlo?

Las empresas que creen en las personas brillan por sí mismas, atraen a gente brillante (sean colaboradores, sean empresas y organizaciones públicas, consumidores enamorados de las marcas) generando alianzas (Objetivo 17 del Desarrollo Sostenible y resumen de todos ellos). Se fomenta la visión a corto, medio y largo plazo ya que el foco está claro: no se trata de ganar dinero a costa de lo que haga falta. Cómo lo ganas importa más. Y eso es reputación. No olvidemos que hoy el 86% de los consumidores SABE que puede influenciar en las marcas, frente al 68 % de hace sólo cinco años.  Y es que hoy los consumidores  valoran de las marcas  si mejoran su calidad de vida pero si además se preocupan por un impacto positivo en el entorno y tienen una estrategia de sostenibilidad consolidada  el compromiso es mucho mayor (conclusiones del estudio The Company behind the Brand II: In Goodness We Trust 2016 de Weber Shandwick). Este es un ejemplo de talento conectado mediante la tecnología, que es un gran aliado para la incorporación de un modelo de Desarrollo Sostenible normalizado.  

b2ap3_thumbnail_imagen-grficas-tendencias-consumidores-y-reputacin-2017.png

*Fuente: The Company behind the Brand II: In Goodness We Trust

Por otra parte este planteamiento tiene grandes ventajas individuales: fomenta nuestro desarrollo personal, nos hace sentir orgullos@s, aflora nuestras capacidades y nuestro talento para generar conocimiento y fomenta el aprendizaje mediante colaboraciones inspiradoras.

El Desarrollo Sostenible ya no es una opción. 

 

 

 

Última modificación en
0

Comentarios

  • No hay comentarios por el momento. Se el primero en enviar un comentario.

Deja tu comentario

Invitado Martes, 21 Noviembre 2017
logo nottopic

c. Antonio Machado.
08840 Viladecans (Barcelona)

M 664 848 947

Puedes contactar con nosotros por Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. o en redes.

twitter nottopic linked-in nottopic